Nuestro personaje de portada
Wangchen nos visitó el año pasado, respondiendo a nuestra improvisada invitación con una amabilísima participación en todos los actos que le propusimos. Una visita a la galería de imágenes de la edición 2008 del FESCIGU da buena fe de ello.
Sonriente, afable, reinvindicativo, paciente, optimista, persistente, Wangchen nos habló del papel del Tíbet y su cultura espiritual en nuestro mundo material, al mismo tiempo que reclamaba la atención de los medios sobre la situación actual de su país, que este año cumple medio siglo de invasión china.
El lama Wangchen reside en Barcelona, donde dirige la Casa del Tíbet, una especie de embajada no reconocida oficialmente por las autoridades españolas, que trata de representar los intereses del Tíbet en nuestro país. A pesar de la relevancia de su cargo, política y espiritualmente hablando, Wangchen es una persona cercana y entrañable, y cuando le volvimos a proponer que nos visitara de nuevo este año, y que protagonizara la portada de nuestra revista, no lo dudó ni un instante.
Así pues, en esta séptima edición, Wangchen nos vuelve a visitar con su perpetuo y actual mensaje de paz, tolerancia y espiritualidad.
|